Taller de Iniciación al Teatro II. ¡Completamente gratis!

El Instituto de Investigaciones para el Desarrollo del Arte en Venezuela (IIAVE)-Teatro de los invisibles abre inscripciones para su segundo Taller de Iniciación al Teatro.

El taller inicia actividades el día 6 de febrero del presente año. Las clases se dictarán todos los sábados en el horario …establecido entre las 9:00 am y las 12:00 pm.

Lon interesados deberán comunicarse por los siguientes teléfonos:
0212 831 21 55 o al 0414 311 02 38
¡Inscríbete ya!

CASTING en IIAVE-Teatro de los Invisibles

CASTING
18 de diciembre a las 9:00 en Ph del Edif. El Tejar, Parque Central

Cooperativa audiovisual Primeras Voces busca actores y actrices para documental ficcionado de carácter histórico para tv.

Niños y niñas entre 9 y 12 años – Hombres y mujeres entre 15 y 60 años:

-Afrodescendientes con rasgos acentuados y diversas tonalida …des de piel
-Mestizos, zambos, mulatos con rasgos acentuados
-Indígenas
-Blancos de rasgos europeos

Para incribirte llama a los teléfonos: 0212 639 89 63, 0212 831 21 55, 0414 311 02 38 o envía currículo a lilybell.trejo@gmail.com

Entrevista a Alberto Ravara

Director del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de las Artes en Venezuela (IIAVE)

Alberto Ravara: “Vivimos a dos tiempos, uno rebelde, de entrega desinteresada del pueblo y otro lento, burocrático y poco productivo de las instituciones”
Akaida Libertad Orozco Díaz

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Alberto Ravara. (Trenque Lauquen, Argentina, 1953). Director teatral, titiritero, escritor, promotor cultural, publicista y docente. Su actividad profesional data de 1969. Como director ha realizado más de cuarenta montajes profesionales, y como escritor y dramaturgo ha sido traducido al alemán, portugués, inglés y francés. Fue alumno de maestros de la talla de Yirair Mosian, David Radner, Oswaldo Dragún, Atahualpa del Cioppo, Dámaso Ogás, Rine Leal, Héctor López y Alexis Antíguez, entre otros. Como promotor cultural es cofundador del Festival de Teatro de Portuguesa, de la Compañía Regional de Teatro de Apure y del Grupo Off de Buenos Aires. Actualmente dirige la Red IIAVE, Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de las Artes en Venezuela. Es invitado permanentemente a dictar cursos de artes, trabajo sociocultural y a dirigir teatro en Venezuela, Alemania, Holanda, Italia y Argentina.

Akaida Orozco: Hagamos un poco de memoria y de historia. Usted ha tenido una larga trayectoria en el mundo del teatro que comenzó en la década de los 60 en su Argentina natal. En aquellos tiempos, ¿cómo fue ese primer contacto con el teatro, cuáles fueron sus motivaciones iniciales, quiénes fueron sus maestros?

Alberto Ravara: Indudablemente, estimada señora, usted sin quererlo me sumerge en la dulce bruma del recuerdo. En ella me veo escuchando por las noches a mi madre la lectura de cuentos fantásticos, épicos y sagrados. Me veo caminando de pantalones cortos por aquel caminito hecho por la Sociedad de Fomento en el Gran Buenos Aires, a aprender declamación en la generosa casa de la señorita Wuitty. Con el oído atento escuchando los radio-teatro de las emisoras “Del Pueblo”, “El Mundo” y “Porteña” de Buenos Aires. Los actores Juan Carlos Core, Fernando Siro, Héctor Miranda, Omar Aladio, Juan Carlos Ciappe, Héctor Bates, el negro Faustino; las actrices Olivera Garcés, Tita Merelo, Zuly Moreno, Mecha Ortíz.

El recuerdo que usted provoca me lleva por el mismo caminito al baldío que estaba enfrente al Almacén de Francisco y doña Basa, en Empalme San Vicente. Una mañana, mis ojos maravillados vieron lo fantástico de un circo instalado, el Indian Circo y una función de radio-teatro que anunciaba la obra “Pido luz para mis ojos” con la actuación de Carlos Ciappe. Regresé corriendo a mi casa a contarle a mi madre y al día siguiente, en función vespertina, reí y lloré, viendo “a la italiana” esa puesta en escena. Tenía cinco años. Nunca más hasta la fecha dejé de ver y luego de hacer teatro, de amar esa dimensión que nos permite la libertad y creación inconmensurable dada por la otredad, el pensamiento diverso y a la par ético, ofrecido por la metáfora, junto al sagrado don del compartir que nos brinda la convivencia teatral entre público y actores. Esto querida, era la década de 1950.

Luego del golpe militar de 1955, la familia tiene que radicarse en un hermoso pueblito del interior del país llamado Guaminí. Mi padre tenía orquesta de tango y yo fui contratado para decir las glosas y recitar dos poemas en el intermedio, uno triste y uno alegre, recuerdo al señor Macho Grielle, cantinero del Club Peñarol quien era el que más me contrataba para los bailes. Participaba en las puestas en escena del pueblo y en los actos escolares, en el cine-teatro español, en el Club Empleados de Comercio y el Prado Español, también en los hangares de la Laguna del Monte y en Trenque Lauquen.

Veíamos con mi madre cine toda la semana, cine argentino, mexicano, norteamericano, francés, italiano, sueco. Cali, el empresario amigo, me dejaba pasar en las películas prohibidas, con la sincera promesa de mi madre que me taparía los ojos en las partes “violentas o crudas”. Es así como vi a Bermann, Amadoris, Fellini, Visconti, Buñuel, Leopoldo Torres Nilson, etc., con cortes de censura hechos por las cálidas y suaves manos de mi madre tapándome los ojos.

Un día fuimos al teatro, a ver el montaje de la Compañía Nuevo Teatro de Cámara de la ciudad de Buenos Aires, lo vi escondido en el paraíso, por la edad. Me incidió profundamente, el actor Paulino Andrade, la actriz Ana María Castell, el director David Radner, la obra “Los Viajantes”. Un gaucho le comentó a su gaucha al lado mío: “Esta obra no es la rascada de los radio-teatro, es bien serio el planteo”. Soñé que quería estar de gira y hacer temporada con esa compañía, fue un deseo profundo, como lo son los deseos de infancia. En 1974 y 1975 hice más de novecientas funciones, muchas por Buenos Aires y por las provincias argentinas, como primer actor de la Compañía Nuevo Teatro de Cámara de la ciudad de Buenos Aires, bajo la dirección de uno de mis maestros, David Radner. Es así como, mi joven comunicadora, que “los sueños buenos que dibujamos en silencio y soledad los toman algunos duendes y los hacen realidad”.

En cuanto a mis maestros, a los ya citados, puedo sumar, Héctor López, José Raudino, María Mombrú, Yirair Mosian, Oswaldo Dragún, Atahualpa del Cioppo, Alexis Antíguez, Eduardo Di Mauro, Rine Leal, el compañero Alberto Sarraín y tantísimos más que influenciaron de manera positiva mi formación. En suma, la vida y el teatro tienen saberes y con los ojos de la piel y la razón abiertos, reflexionamos sobre la fuerza vital y luminosa de las mayorías nacionales, sopesamos el oscurantismo cruel, algunas veces almibarados de las élites sociales y culturales. Indudablemente aprendemos todos los días de cada uno de nuestros compañeros.

A.O: Desde aquel entonces se ha desempeñado como actor, ha dirigido más de 50 montajes, como escritor y dramaturgo tiene en su haber más de 30 obras que abarcan distintos géneros (cuentos, poesía, ensayos, teatro, crónicas, reportajes, guiones para audiovisuales, etcétera), es decir, ha tenido una carrera bastante prolífica. ¿A nivel de dirección qué montajes han sido los más significativos para usted? ¿Cuáles han representado un reto, un deleite o un pesar?

A.R: Tú sabes que nuestro arte teatral vive y fenece cada tarde, cada noche que lo hacemos. Pareciera que la palabra dicha muere una vez pronunciada. Experimentar la otredad puede ser un viaje gozoso que tiene su término al final de cada función; asocio nuestro quehacer, al destino de la flor bella a las once. De alguna manera esto que afirmo que podría ser válido para el actor, lo es para el director. No soy de los que conmemoran férreamente cada puesta en escena pasada. Vivo con la ilusión de lo que estoy montando en el presente. El mismo se me colma de personajes, acciones, sentimientos, razones, imágenes, símbolos que pugnan por expresarse y plasmar en puesta, y que cada noche nacerá para morir.

A la par, soy consciente de que nuestro pasado está grabado en nuestro cuerpo, en nuestro espíritu. Tiene valor y significado para cada uno de nosotros. Aprendí mucho de “El espantapájaros que quería ser rey”, Celcit- Teatro Latinoamericano de Cámara (1982), “La identificación”, Teatro Estable de Portuguesa (1987), “Tartufo”, Hebraica-Masaj (1988), “Un día en Bambina”, Grupo Of Buenos Aires (1990), “El Guapo y la Mireya”, Piedrabuena-Buenos Aires (1991), pero es en 1993 en San Fernando de Apure con “El rey de los Araguatos” que la experiencia me marca multilateralmente de manera bastante consciente. Llamamos a audición y conformamos un grupo grande de entusiastas del teatro, al que se le sumaban dos o tres actores profesionales. Era trabajar en el interior de esta Patria hermosa, en condiciones un poco difíciles. Tenía que crear la Compañía Regional de Teatro de Apure y hacer un Taller montaje para participar en el Festival Nacional de Teatro.

Había empeñado mi palabra de Gaucho a los maestros Herman Lejter y José Antonio Abreu que alcanzaría los objetivos y metas, pero teníamos poco tiempo. La rebelión de febrero y noviembre de 1992, contra la corrupción, y a favor de un nuevo paradigma incidían en mi consciencia. Era tiempo de crear arte para “el parto de la historia”. Entiéndase bien, dije Arte, no panfleto. La pieza de Néstor Caballero, que había leído hacía dos años atrás, planteaba un eje temático que ajustaba como anillo al dedo. Solicité permiso al autor para versionarla y él lo otorgó.

Tenía que disciplinar de manera férrea a la novel agrupación, me ayudaron en aquella tarea: Ada Nocetti, Argenis Méndez Echenique, Manuel Manzanilla, Luis Camejo, Issoris Tovar, Pablo Masabét, Altagracia Martínez, Oriette Sades, Freddy Di Paula, Gabrielle Guerón, un alférez del Ejército, que no recuerdo su nombre e infinidad de personas del pueblo. Y por supuesto, el maestro Alberto Sarraín del cual he aprendido tanto… Trabajamos durísimo, y aquellos llaneros a la par de darme su afecto y respeto, fueron entregando lo que de sagrado, sublime y alegre tienen los pueblos del continente cuando visualizan una acción y un objetivo que les pertenece. “El rey de los Araguatos” se estrenó en San Fernando e hizo temporada a sala llena, tal fue el suceso que los diarios a nivel nacional registraron abundantemente el hecho. Aquella gente “fue del tamaño del compromiso” y se presentó en la Casa del Artista en Caracas, en el marco del Festival Nacional de Teatro, como lo habíamos prometido.

La crítica especializada y el público elogiaron la labor de aquel grupo. Para mí quedó una enseñanza verificada en la práctica, de cómo de la modestia de los recursos, del sentimiento noble de hombres y mujeres del pueblo, y de un autor que los expresa e interpreta con la sensibilidad de su tiempo. Con organización, disciplina y voluntad colectiva, el arte puede servir al desarrollo del ser humano y a la vida. Visualicé también la posibilidad de una poética, pero eso mi dulce comunicadora es material de otra entrevista.

A.O: Cuénteme de su faceta como actor.

A.R: Te conté anteriormente cómo fueron mis comienzos en el teatro. No obstante, a finales de los sesenta, siendo yo un joven casi imberbe, algunas experiencias iban a gravitar enormemente en mi vida de hombre y creador. La muerte de Che Guevara, el Mayo Francés y la insurrección de Córdoba, “El Cordobazo”, me harían tomar partido social y político en aquella mi Patria Argentina, que a la sazón era gobernada por las dictaduras de Onganía, Lewinton y Lanusse. Pintaba cuadros de aficionado por aquella época, pero sentía la necesidad de expresarme teatralmente. Al calor de esa inquietud nació “La Paradoja”, un modesto texto mío que reflexionaba sobre la masacre de Trelew (1972), inmediatamente junto al poeta Rubén Liggera, con dirección del profesor Ariel Di Siervo montamos “La mesa y los espermatozoides rengos”. Este era un texto corto en el que actué con Liggera, que resultó muy provocador para la mojigata y prejuiciosa sociedad de aquellas ciudades de la pampa húmeda.

Los amigos y artistas de aquel tiempo y espacio vieron con muy buenos ojos mi trabajo y a quien considero uno de mis más importantes maestros de actuación, Héctor López, me convocó al Teatro Independiente La Antorcha de Junín para hacer un personaje en el montaje de “Hablemos a calzón quitado” de Guillermo Gentile. Trabajamos muy duro, durante siete meses, me correspondió protagonizar y tuvimos mucho éxito de público y crítica. En mi fuero íntimo quedó grabado el goce de “Ser el otro” de vivir noche a noche la vida de Juan, mi personaje. También la consciencia de lo mucho que me faltaba para ser un Actor de verdad: técnica, información, experiencia, criterio. Muchos años después, de regreso de mi exilio en Venezuela, me encuentro con mi antiguo y anciano maestro: “… mi duda -me dijo- era que te habías preparado cuando eras joven en técnicas, tenías pasión, disciplina, ternura, pero no sabía qué podrías hacer con el éxito; la vanidad es hierva mala…”. Aquel hombre probo me estaba hablando del ego, de cómo asumir la dimensión del teatro desde la perspectiva del desarrollo integral del ser humano, “el teatro tiene saberes… y es escuela de hombres y mujeres” y es un camino interior, íntimo, gozoso, que nada tiene que ver con los carteles, marquesinas ni la lisonja de la prensa.

Los años pasaron, por momentos los sucesos políticos, la militancia, me demandaron tiempo, que me alejó de la actuación, mas no de la dramaturgia. De cualquier manera hasta el ochenta y dos hice muchos personajes, luego la docencia y la dirección escénica postergarían mi práctica de la actuación.

A.O: Usted recibió formación de importantes maestros titiriteros como Alexis Antíguez y Eduardo Di Mauro. ¿Cómo comienza su oficio de titiritero? ¿Cómo fue esa conexión con el teatro de muñecos?

A.R: Cuando niño no me perdía una presentación de títeres por nada del mundo. A los trece años hice un taller con una alumna de Eduardo Di Mauro e intercambiábamos en tertulias y cafetines ideas sobre el arte de los fantoches. Pero es con el Maestro Alexis Antíguez con quien realmente me entrego a una puesta en escena y a actuar con la lógica del titiritero. Era Antíguez un hombre cultivado y titiritero de fuste, memorables son las discusiones fraternales que se daban en los ochenta (Yo más que discutir, escuchaba y aprendía) con los maestros Eduardo Di Mauro, Dámaso Ogaz, Luis Lucik. Desde esos años a la par de dirigir y escribir teatro, hago títeres sistemáticamente. Me agrada, y la carita llena de curiosidad y dulzura de los niños de cada barrio de Caracas bien justifica que los siga haciendo mientras Dios me dé fuerzas y vida…. por momentos pienso que esos niños me los envía el Supremo para regalarme salud y alegría.

A.O: ¿Qué corrientes literarias, artísticas y políticas han influenciado su obra? Cuénteme acerca de su obra dramatúrgica, poética, ensayística…

A.R: En general podemos decir que nuestro modesto trabajo tiene la influencia, por aceptación o por negación, de las mayorías de las corrientes, por disímiles que sean. Uno no nace aprendido y la hermosa vida es un viaje que a Goya le llevó a afirmar: ¡Aún aprendo!, cuando tenía ochenta años. No he hecho un camino tan preciso y progresivo como el escultor Brancusi al que tanto admiro. He realizado un camino sembrado de errores con poquitos aciertos, por momentos alegre, por momentos doloroso, con dudas, bello e imperfecto como todo lo humano.

Soy un hombre desarrollado en la cultura occidental, ello supone que todo lo grecolatino ha determinado muchos de mis mecanismos de pensamiento. También supone que tanto los mitos que tan hermosamente describe Homero, como los judeo-cristianos están alojados en mi inconsciente. Si los seres humanos hacemos el viaje hacia nuestro interior, sabremos algo de nuestros fantasmas, y de los ángeles que nos animan, sabremos por lo menos un ápice de nuestra sombra y nuestra luz. Si elegimos con armonía graciosa aquellos mecanismos que elevados a un plano consciente nos ponen en contacto con nuestro “yo superior”, podemos entender que los seres humanos somos semejantes, que el Supremo no tiene preferidos, que en estado de gracia producimos endorfinas que son saludables para el cuerpo y el espíritu.

No obstante, esta suerte de alquimia que se produce en nuestro interior, está condicionada permanentemente por el mundo externo del presente. En él hay una sociedad de clases, con personas que somos semejantes pero determinadas por el modo y las relaciones sociales de producción. Al calor o al frío de esa condición externa expandimos nuestra interioridad plasmando nuestra impronta de creadores.

Las obras de teatro, ensayos y poemas que he escrito son, de alguna manera, el producto de la relación dialéctica que antes te describía, tienen que ver con la necesidad de exorcizar los miedos, de razonar y describir realidades que mi subjetividad ve, y hacer importante la realidad que deseo por encima de la que tenemos (risas). En esto último podés encontrar una influencia renacentista, así como en lo anterior podrías ver atisbos de simbolismo, surrealismo y expresionismo. Pero hallo mejor no intentar nadar en el riachuelo de los “ismos” pues corremos el riesgo de marearnos, de limitarnos y ahogarnos. Dejemos esa tarea a la triste Academia, a los eurocentristas, que gustan de etiquetarlo todo y en su afán autoritario de élite al servicio de las clases dominantes, cosifican la vida mientras la misma llora y ríe a carcajadas en los lechos de los amantes buenos, en los ojos de asombro de los niños cuando leen un cuento, juegan a los espadachines u observan el caminar de las hormigas, en el palpitar de los corazones de dos jóvenes que se miran y desean con pubertad llena de gracia, en la decisión y voluntad del científico que busca la vacuna del Sida, en la mujer que lucha por sus derechos, en aquellos grupos sociales que exigen dignidad e inclusión, en los y las jóvenes artistas que están hartos del arte sin riesgo, en las calles y en las manos obreras y campesinas que producen con amor la existencia.

A.O: La antología poética “Viejos amores del guerrillero vencido” publicada en 2006 enarbola la vida, el amor a la mujer amada, al hijo amado, a la patria dejada… ¿Qué puede decir de esta obra? ¿Tiene pensada una publicación próximamente?

A.R: Estamos trabajando con el propósito de editar para finales del año 2010 una nueva antología que contenga escritos ya publicados como otros que están inéditos. Hasta el momento lo publicado de mi obra ha sido poco y con tiraje muy limitado. Muchas personas que bien me quieren están empeñadas en la idea de una nueva edición…

A.O: Usted fue cofundador del Festival de Teatro de Portuguesa creado en 1982. Cuénteme sobre esa experiencia, en qué circunstancias se creó, quienes fueron partícipes, quién apoyó la iniciativa, quienes la criticaron…

A.R: En 1981 hacemos una gira por el interior de Venezuela. Observamos que en Portuguesa había la posibilidad de desarrollar un trabajo con un puñado de personas que tenían mucho entusiasmo por el teatro. Invitado por el amigo Federico Collado dicté dos talleres, uno de dramaturgia y otro de actuación. Eso me permitió conocer más en profundidad a los jóvenes estudiantes de teatro y proponerles realizar el primer festival de Portuguesa que en el transcurso de los años se transformaría en el posicionado Festival de Occidente. Se hizo por la voluntad férrea de quienes me acompañaron en aquel sueño: Federico Collado y su esposa, Margarita de Zapata, Carmen Guédez, Evis Cuellar, Ricardo Herrera, Irma Torrealba, Miguel Rosario y tantos otros con los que la memoria no me juega una buena pasada.

¿Quiénes se oponían en aquel momento desde las sombras? Indudablemente, las fuerzas de lo establecido, las élites culturales, la ignorancia o desidia de algunos políticos de la época, la envidia de algunos funcionarios y algunos artistas ramplones que vuelan a lo gallina. El festival que proponíamos no era faraónico, intentaba ser de alta calidad estética y conceptual, participativo, comunitario, rebelde. Eso creaba resistencia en las élites conservadoras pero fue acogido con entusiasmo, orgullo y trabajo en las mayorías que tenían vocación de intercambiar saberes, rebeldía, belleza, justicia y construcción de tejido social para desarrollar la vida y el arte. Lo demás es historia conocida. El árbol y sus frutos están a la vista y hablan por sí solos.

A.O: En 1993 crea el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo del Arte en Venezuela (IIAVE). En sus inicios realizaron varios montajes teatrales. Luego, se encaminaron hacia la investigación de campo y hacia la experimentación con diferentes técnicas y disciplinas artísticas. Actualmente, cuál es la línea de trabajo de IIAVE, cuáles son sus proyectos, a qué se dedica, cuáles son sus objetivos.

A.R: La línea de trabajo de IIAVE se desarrolla a través de talleres integrales de formación teatral, servicio de teatro profesional en las comunidades, apoyo técnico a los grupos teatrales de las comunidades, investigación y debate permanente en el interior de nuestra red y con otras agrupaciones hermanas. Nuestro proyecto para el año 2010 es: 1.- Montar obras de teatro histórico en el marco del bicentenario de la independencia latinoamericana. 2.- Desarrollar el primer plan piloto de nuestro proyecto Comuna Teatro. 3.- Consolidar infraestructura y un elenco estable. 4.- Profundizar la educación de nuestros jóvenes a través de la educación no formal. 5.- Realizar nuestra IX Muestra Internacional de Teatro y Títeres en las Comunidades de Caracas 2010. Tenemos como objetivo contribuir con la modestia de nuestros esfuerzos a la edificación de un nuevo paradigma cultural, a la construcción y desarrollo integral de nuevos hombres y mujeres, a la defensa nacional de nuestra gran Patria latinoamericana y a la paz.

A.O: ¿Cómo trabaja IIAVE en cuanto a la planificación y desarrollo de eventos como la Muestra Internacional de Teatro y Títeres en las Comunidades que realizan anualmente -y que en 2009 arribó a su octava edición-, la cual busca efectuar un trabajo conjunto entre la comunidad organizada, los artistas y el Estado? Si es posible ejemplifique también con otras actividades que realicen.

A.R: Es bueno aclarar que nosotros no hacemos eventos. El vocablo “evento” se refiere a lo eventual, al viejo paradigma cultural de lo inestable que produce confusión, alienación, ignorancia y que sirve a las élites, al concepto de país campamento. Por el contrario, nosotros intentamos hacer procesos sistemáticos, cotidianos, estables, en estrecha relación con las personas. En escenarios emergentes construidos con criterio colectivo para desarrollar el arte en otros espacios de reflexión. Nuestra práctica y el éxito de las Muestras de Teatro y Títeres en las Comunidades nos viene indicando que es muy fácil construir desde las bases un nuevo modelo cultural.

Somos plenamente conscientes de que a los grupos sociales y mayoritarios se nos impone un proceso esencial de organización e intercambio de saberes en nuestras comunidades, para construir una unidad capaz de demoler el viejo modelo cultural de la dependencia. El mismo, en apariencia, gusta de hacer eventos, crea caos y en esencia, sólo beneficia los intereses mezquinos de los poderosos, al intentar sumir en la ignorancia a las mayorías nacionales que día a día, construimos con esfuerzo la consciencia “de sí y para sí”.

Es sabido que el viejo modelo cultural se enquista, se reproduce, y trata de imponer trabas burocráticas, tecnocráticas y discriminatorias; pero con trabajo paciente, crítico y autocrítico, arduo y fecundo, lo iremos derrumbando paso a paso, a pesar de los que medran desde las sombras y a pesar de los imperios.

Indudablemente, tenemos mucho por aprender, mucho por nutrirnos, pero alejados de las actitudes efectistas y eventuales, contribuiremos a edificar el nuevo hombre y la nueva mujer que vive y vivirá en este siglo XXI que comienza.

Podemos afirmar que la programación de teatro de actores y muñecos, diseñada y organizada por especialistas de la escena y centros comunitarios, con la participación de la población más desasistida en materia cultural; permite construir canales de formación y fortalecimiento de nuestra razón de ser como ciudadanos. Lleva su problemática y estética al nuevo espacio de discusión y escenificación para el tratamiento de los grandes temas sociales y para forjar nuevos conceptos y formas independientes.

El arte en espacios de reflexión comunitarios, probablemente “por ahora”, no satisfaga la vanidad de marquesinas de los artistas del viejo modelo cultural, es probable que tampoco logre presupuestos que vienen de la lógica de algunos burócratas individualistas, frívolos y arribistas, pero es una acción que al ser transformadora tiene verdadera trascendencia y que obedece al proyecto de vida que elegimos hace muchas décadas. Nuestra tozudez conmoverá a las piedras y el artista como servidor público desde el pueblo y para el pueblo aportará alguna chispita para que las juventudes rebeldes y los hombres y mujeres de buen corazón, con razón “incendien la pradera”.

A.O: Según su propia experiencia como promotor cultural, como emprendedor de proyectos y como maestro, ¿cómo ha sido ese proceso de democratizar los espacios para el quehacer cultural, para la participación ciudadana y el fortalecimiento del poder popular?

A.R: Indudablemente, hemos avanzado mucho y eso nos contenta, pero es tan grande la tarea que debemos tener los ojos de la actitud crítica bien abiertos y para tal fin el siguiente comentario: La realidad del diario vivir nos hace pensar que pareciera que en Venezuela vivimos a dos tiempos, un tiempo rebelde, bonito, de entrega desinteresada, en el cual el pueblo, las personas honestas y comprometidas, y nuestro Comandante actúan disciplinadamente, de acuerdo con sus convicciones y con el esmero que les demanda la patria para la construcción de una nueva sociedad; y un tiempo más denso, lento, burocrático, poco productivo de las instituciones. Las mismas dejan mucho qué desear en su desempeño y lejos de guiar por el camino de una Venezuela y un mundo que pide a gritos construir un nuevo paradigma, obstruye iniciativas progresistas. Nos permitimos hacer este comentario, pues tenemos la certeza de que nuestra reflexión, tarde o temprano, será escuchada. El acriticismo heredado será desterrado con el paso arrollador del trabajo y el pensamiento crítico de las mayorías nacionales.

A.O: Con la creación del Ministerio del Poder Popular para la Cultura en el 2005 comienza un proceso de cambios profundos que tienen como fin refundar el sector cultural del país elevando los niveles de conciencia, el sentido de pertenencia con nuestro territorio, nuestras costumbres y tradiciones, y reforzar nuestra identidad como venezolanos y latinoamericanos. Tomando en cuenta lo anterior, ¿qué opinión le merecen las políticas gubernamentales que agrupan en seis Plataformas las distintas áreas del sector cultural?

A.R: Tu pregunta la responderé con algunos interrogantes, pues por encima de mis opiniones, es más importante la reflexión que hagamos entre todos:

•1) ¿Cuál es en concreto el proyecto y el plan de promoción y difusión cultural del Ministerio del Poder Popular para la Cultura para el año 2010? ¿Dónde, cuándo y cuántas funciones de teatro, danza, música, circo, títeres, etc., se realizarán en el año 2010?
•2) ¿Cuál es el proyecto de defensa cultural en la frontera, en la delicada situación internacional actual?
•3) ¿Cuál es el proyecto Cultural sistemático en los barrios? ¿Cómo se articula y funciona?
•4) ¿Cuáles son los proyectos de formación en las distintas disciplinas artísticas para la transformación? ¿dónde, cuándo y cuántos talleres de educación no formal, conversatorios, exposiciones, etc. en las distintas disciplinas artísticas, se realizarán el próximo año?
•5) ¿Cuál es la política de apoyo a los grupos de teatro, danza, artistas plásticos, música, círculos literarios etc.? ¿Y a los grupos juveniles emergentes? ¿Cuáles son las fuentes de trabajo?
•6) ¿Cuáles son las investigaciones que apoyarán? ¿cuáles son los planes para el estímulo y consolidación de una dramaturgia nacional?
•7) ¿Cuáles son las políticas de defensa cultural en esta coyuntura internacional tan delicada? ¿Cuál es el plan de posicionamiento cultural a nivel nacional e internacional? ¿Cuál su concepto y criterio?
•8) ¿Dónde, cuáles, cuándo y cuántas obras de infraestructura propone el MPPPC a los ministerios correspondientes para edificar en el próximo quinquenio? ¿Cuáles se han aprobado? ¿Cuáles se están ejecutando? ¿Cuáles obras planifica realizar con co-responsabilidad de la comunidad?
•9) ¿Cuál es el proyecto del Ministerio del Poder Popular para la Cultura para que las relaciones sociales de producción de los artistas sean socialistas, o por lo menos en la actual etapa de transición, dignas, acordes y equitativas?
•10) ¿Cuántos bolívares gasta el MPPPC para administrar cada bolívar que invierte en los distintos proyectos culturales?
•11) ¿Por qué los proyectos de financiamiento cultural 2009, comenzaron a honrarse recién en octubre del 2009?
•12) ¿Cuál es el proyecto que adelanta para contribuir a la seguridad social de los artistas, cultores, creadores y creadoras?
•13) ¿Cuál será la inversión para los proyectos socio artísticos culturales en 2010?
No sé qué respuesta te estarás dando, estimada comunicadora social, estimado lector. A pesar de todo, a pesar de que las relaciones sociales de producción en el teatro “por ahora” no son socialistas, ni tan siquiera equitativas, a pesar de las desinteligencias de los poderosos y de las nuestras. A pesar de algunos que balbucean “nuevo paradigma” y se niegan a mirarse en el espejo de la conciencia, por temor a la imagen crítica que les devuelva su reflejo. A pesar del egocentrismo, del arribismo, del narcisismo, del necio egoísmo autista de los burócratas y de las élites, por nuestra parte seguiremos trabajando. Apoyados por nuestras propias fuerzas, de hombres y mujeres juzgadas por algunos como ingenuas, sostenidos por los “panas”, por muchas comunidades, por funcionarios decentes, por intelectuales de fuste, por poetas, pintores locos, titiriteros y bailarinas invisibles, por jóvenes artistas emergentes, con la certeza de que las mayorías nacionales cambiarán el viejo modelo cultural y nosotros ayudaremos con la modestia de nuestros esfuerzos. “Con todo lo bueno y con todo lo malo, seguiremos trabajando”.

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Comentarios
Oscar

alcibiades707@hotmail.com

Venezuela

Aguante Alberto!!..me trajistes recuerdos de lo que èramos..Obreros Ferroviarios..en el D.CBelgrano y en el FC .P.B.A..experiencias que debemos volcarlas al Pueblo,sin mensocabo de sus experiencias similares como algunos compas hacen:ppalmente los Refomistas..Pero de ello ya supimos..Te mando un abrazo grande y “pà lante.que pà lante es pà allà”..nos vemos,mandame tu email..ahì està el mìo..chamigo…

09/12/09

Oscar

alcibiades707@hotmail.com

Venezuela

Aguante Alberto!!..me trajistes recuerdos de lo que èramos..Obreros Ferroviarios..en el D.CBelgrano y en el FC .P.B.A..todas estas experiencias vividas en nuestras luchas,por un mundo mejor y sus errores y falecas ò desviaciones..(autocrìticas necesarias mediante)que òmo REVOLUCIONARIOS debemos vocarlas al Pueblo,sin mensocabo de sus experiencias simelares como algunos compas hace:ppalmente los Refomistas..Pero de ello ya supimos..Te mando un abrazo grande y “pà lante.que pà lante es pà allà”..nos vemos,mandame tu email..ahì està el mìo..chamigo…

09/12/09

alba Chaustre

Caracas, Venezuela

Excelentes reflexiones del Artista Ravada, camarada y vecino, muy buenas las preguntas que dejan espacio para la reflexión de todos, pero te falto un buen comentario sobre el entorno y espacios abiertos de parque central, donde generalmente te desenvuelves.

09/12/09

Andrea

cada vez que leo entrevistas como estas …es cuando mas me decepciono de la supuestas politicas culturales que tiene este pais. que alguien nos libre de este mal que nos acongoja que lleva por apellido Soto!!!

08/12/09

Ángel Ramírez Isea

Maracaibo / Venezuela

Excelente artículo. Gracias por sus valientes palabras, camarada. PD: El enlace para bajar el pdf no funciona.

08/12/09

Josefa

Excelente entrevista Señor Ravara…faltaba alguien que dijera lo que ustede ha dicho!!!! Ahí tienes Hector Soto las preguntas que nunca seran respondidas!!!!! Bueno..sí alguna vez sabes de cultura y te llenas de valentía ..quizas lo hagas!!!!

06/12/09

Estefanía

Caracas. Venezuela

Es ejemplar su labor señor Ravara, sus palabras han tocado mi sensibilidad en lo más profundo, apoyo su visión y creo que si cada artista, cada ciudadano de este mundo tomara la esencia de su mensaje, se vestiría de lucha, de fe, de amor para construir una sociedad mejor, una sociedad de hombres y mujeres en serio, sensibles, solidarios, visionarios y amables.

04/12/09

MIRADAS, OPINIONES Y REFLEXIONES: BALANCE (II) IIAVE 2009

Han pasado cuatro días que bajo el telón de la VIII edición de la Muestra Internacional de Teatro y Títeres en las Comunidades de Caracas que organizó con éxito, el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo del Arte en Venezuela A.C. (IIAVE). Fueron diecisiete días donde las expresiones del teatro para niños en sus modalidades de teatro de calle, títeres, teatro infantil de sala (sea bien, realizado por grupos emergentes, consolidados, regionales o locales) o, propuestas escénicas resultados de talleres, producto de creación de agrupaciones nacionales e invitados internacionales coparon la atención de un público asentado en diversos espacios, comunidades y salas de teatro de la ciudad. En la calle o la plaza, con el apoyo de variados comités de cultura populares activados a su vez por promotores inscritos en juntas comunales preocupados por llevar solaz y entretenimiento de alto valor a lugares donde el teatro pocas veces se hace sentir hicieron un necesario click con los organizadores de este evento con el firme propósito de difundir / promover / llevar acciones culturales – artísticas donde rara vez la mano gubernamental de la cultura está. También la muestra fue amparada con decisión por el techo institucional de ámbitos académicos (UNEARTE), por los acuerdos de préstamos de espacios de infraestructuras de centros culturales como el CELARG o, sencillamente, por la alianza con grupos estables como Altosf, Teatro San Martín de Caracas por solo mencionar algunos. Un evento que si llegar a una década histórica de vida, se potencia lentamente en la atención de muchos. Es una muestra y no como festival, pero si duda, y por aun tener cierto perfil de inclusión que suma y no resta en miradas en torno al nivel profesional, amateur o emergente de los grupos y compañías que se exponen en su vitrina, ha sido capaz de armar una extensa grilla programática, que rebela para propios y extraños, una cantidad impresionante de propuestas, talleres, conversatorios sobre temas jurídicos teatrales a “desafíos del teatro para el s. XXI”, encuentros con la crítica especializada y otras acciones escénicas. En fin, cantidad impactante que no es menester cuantificar pero si colocar en justo horizonte ya que lo que fue buena parte del Municipio Libertador (parroquias) y zonas de Chacao, Sucre y Vargas, recibieron dosis de alegría a través del esfuerzo creador de histriones, grupos y talleristas. Una muestra plural, bien aceitada, con recursos –nada fáciles de conseguir pero obviamente necesarios para todos los aspectos técnicos, transporte, comidas, imagen, promoción, caches e imprevistos todo lo cual articulado con un team sensibilizado y a la vez joven, dieron fuerza, mucha potencia humana para que el casi ciento por cierto de lo planificado se diseminara en lugares donde otros encuentros, festivales y muestras no tienen su mirada puesta. Ciertamente, un logro que al sacar el balance de lo invertido y prorratearlo en el número de asistentes, las cuentas serán en obvio verde y no por lo económico sino por la cosecha de relaciones que debe generarse del arte puesto al servicio del pueblo. LAS MIRADAS Algo que inquietó a la directiva de IIAVE fue la necesaria lectura de reflexión / crítica que esta muestra debía conllevar para que todo no fuese sencillamente vitrina, labor socio cultural o acción formativa entre otros aspectos. La preocupación de Alberto Ravara estuvo manifiesta en tratar de armar un grupo de “veedores especializados” –léase, la opinión que genera la “crítica especializada”- que con su particular sino profesional, tenían el trabajo de asistir a no todo ya que era prácticamente imposible, pero si a un interesante volumen de lo que se había inscrito como programación. Buscó a que este grupo de “críticos teatrales” fuese amplio, dispuesto y con la tarea de repartirse en segmentos lo que se ofrecía desde lo local a lo de calle, de lo internacional en sala a los grupos de las regiones. Con todo y que la presencia de Carlos Rojas (Diario VEA), Joaquín Lugo (Diario El Nacional), Walter de Andrade (El Nuevo País) y este servidor, fungiesen como lectores a pie de cañón para establecer el necesario encuentro de diálogo reflexivo con los hacedores. Reto que hizo que a veces nos colapsásemos dado el dilatado volumen de espectáculos a ver, o de la estrechez de los espacios donde suscribir opinión y, a veces, por la no frecuencia del escrito en su tiempo justo o, por la falta de asistencia de los colectivos a los foros. En todo caso, reunir a un grupo de “críticos” con formaciones, experiencias y saberes disímiles bajo el cobijo de la muestra fue otro logro loable dado que dichas acciones están prácticamente no consideradas en eventos de similar naturaleza en el país. ¡Punto a favor de IIAVE! De lo visto, expondré de forma sucinta pareceres que en alguna medida permita asentar al memoria / observación crítica de lo que exhibieron. POR EL NORTE CON EL MAR DE LAS ANTILLAS Un trabajo exhibido por el Teatro Estable de Villa de Cura donde la mano experimentada del maestro Orlando Ascanio concretó en un lapso temporal y espacial como el valor del recuerdo y la memoria puede ser soporte para hablarle al tiempo presente de otros ejes históricos del país. Parecía expresar un reto sencillo en su forma escénica y un esfuerzo que a todas luces proponía desde la palabra, el gesto evocador, las inflexiones de las imágenes que acción lúdica, saltaban de la escena a la platea bajo el artilugio de los histriones. Teatro puntual, sin remaches, sin aspavientos. Texto que pudo ser más dilatado para construir la fábula de esos seres que como atrapados en lo íntimo de la familiaridad, discurren sendas cercanas / lejanas con su entorno y con el contexto de una nación que cambia de rostros sociales, culturales y políticos. Es la Venezuela que habló por la voz de esos personajes afiligranados en sus sentires, anhelos, sueños y hasta en las cosas que coartan las libertades del alma o la individualidad. Un montaje que mostró que el empaque estético / conceptual no era un peso sino una apuesta traducible tras el encomiable empeño de los actores y actrices que conformaron este sugestivo trabajo escénico. Ascanio supo sacar provecho de la formación teatral de su plantilla actoral para proyectar sin desperdicio, energía, poesía, ensueños, nostalgias sin que lo reflexivo se esfumase. El ritmo de la puesta fue coherente. Lo espacial cónsono a las acciones escénicas que los actores debían considerar. La iluminación propicia para suscribir atmósfera y lo musical como bordado tenue acentúa la modulación de intensión de la trama. Lo esencial: el desempeño actoral el cual fue justo en lo orgánico, comedido en lo expresivo y locuaz en lo lúdico de las interrelaciones. La labor compositiva dada por Larry castellanos, Juan de Jesús Legón, Luís Enrique Torres fue mucho más sintética en su interno y que con perspicacia lograron momentos de alta energía hacía la platea. Por su parte English Flores, Juan Luís Delgado y María José Quintana con ciertas oscilaciones entre ser el personaje y moldear su técnica como histriones a veces adentro a veces fuera de la imagen que debían compactar como esas figuras que requerían un mayor nivel de concentración a fin que voz, cuerpo, facialidad y matices permitiesen blindar la proyección sensible de sus papeles. Y, sin embargo, un trabajo atractivo, sugestivo y que habla bien de la labor de este colectivo. Ojala puedan seguirlo difundiendo en otros espacios. POR LOS PECES Y LOS PANES Provenientes de sur del continente (Argentina), el grupo Oncativo dirigido por Mario Arrieto propuso en la sala Altosf, un texto escrito a varias manos (Aracelli Gelleni, laura Gallo y Mario Arietto) donde el punto focal temático desde mi percepción es: ¡no olvidar! La memoria de la injusticia, el lacerante temor represivo de un momento y una situación social, el desbalance de quien tiene el poder y lo usa de forma inmisericorde contra el débil en fuerza física humana pero tenaz como hercúleo en su filosofía de vida y sentir hacia los otros, de la angustia que deriva del no saber que sucede con aquellos que prestan su vida para el cambio a sabiendas que en el camino, la guadaña del opresor puede cegar los trigos de la esperanza, en fin, el canto / declaración teatral para los que de alguna u otra forma desde tiempos pasados, en otros ámbitos geográficos, en disímiles circunstancias -pero iguales en el fondo cuando se trata de secuestro, tortura, humillación / degradación humana, y desaparición- convierte en mártires a quienes debían ser, sencillamente, agricultores de paz. Un trabajo sintético en la medida que forma y contenido nos sumergió en la historia de las hermanas Alice Domond y Leonie Duquete (monjas sin hábito) llegaron a un apartado pueblo argentino y allí emprendieron su tesonera labor de construir desde la miseria, la esperanza y desde el amor al prójimo la razón de elevarnos a la utopía necesario. Teatro coreográfico o Danza teatro como se le quiera etiquetar pero cuyo esencia era transferirnos una reflexión en imagen, sentir y sensación sin empacho de propaganda exagerada. Cuerpos que mutan en sus centros creando la fábula y la peripecia. Sombras, luces y espacio articulado con una banda sonora (original de Fernando Sánchez) minimalista, pulsante, apuntaladora que con la sensación de vértigo del accionar consistente, acoplado en espíritu y no obligado en lo externo físico del movimiento necesario, expresaba sin cortapisa, que los años setenta en Argentina pueden ser los años de esta década en Honduras o en Afganistán. Un trabajo que no pecó de preciosismo sino de ser tejido desde lo sensible para sacudir con el soporte visual de fotos de las víctimas de esos regimenes de facto, desaparecieron de la faz humana pero cuyo signo de lucha aun resuena. Las dos actrices / interpretes /Araceli Gelleni y Laura Gallo) desde la expresividad de sus cuerpos, con la irradiante pulsación de cada escena – imagen, tras el acompasado y a veces, fracturado tiempo de sus movimientos, hilaron un todo sobrio, contundente y eficaz. Teatro para la conciencia. Teatro necesario para no olvidar. ¡Bravo! POR HABERLO VISTO¿Qué valor tiene un poema, una canción cuando se funde en una acción orgánica para comunicar la lírica de la vida? ¿Cuáles son los acordes de nuestra partitura personal que entra en relación con el pentagrama de “volar por dentro”? ¿Por qué el guiño de una sensación se transmuta en emoción y un complicidad para no lisonjear los ánimos sino para dialogar con los conceptos de la soledad, la infancia o el amor? Pues sin querer ser o pretender rotar en una verborrea sin ton ni son, esas preguntas emergieron con saludable fervor al constatar que Altosf tiene cosas que expresar sobre la escena. Para muchos este grupo está comprometido con una búsqueda íntima casi ritual de la ceremonia del gesto y la palabra esencial. No es la gran trama del suceso; menos aún, de los fastos de lo cotidiano envestidos de drama, comedia o farsa, es más sutil, más etéreo, casi como el deleite de una mirada que se agrada o el bouquet de una copa de vino que se liba con la grata compañía de los amados. Teatro sin subterfugios, teatro con propósito de hablar de otras cosas. Teatro del paisaje interior. Trabajo íntimo que nos llamó a ser una especie de “vouyeristas” del anhelo, a ser cómplices de que el poema, la canción y el “pensar al otro” puede situar la parsimonia de un momentos “cómplice”. Gregorio Magdaleno sigue en la tierra creadora del maestro Juan Carlos De Petre con esa fragancia de estar allí y no en otro lar creador. Los compases, los ritmos de cada actor (Leticia Dávila, Jorge Montero, Jorge Salazar y del propio Magdaleno) tejieron la luz que algunos ven y otros desechan. Un trabajo sencillo en su eficacia y que estuvo en concordancia al valor de lo esencial. Altosf es un colectivo que dice sin gritar, sin mover las ramas del sauce sino que se asienta en saberse que son quienes son y desde esa dimensión, crear la potencia de la comunión necesaria para quienes aceptan sentarse a la mesa y brindar por la vida. LOS CUENTOS DEL DECAMERONNo había tenido la oportunidad de ver el loable trabajo formativo que desarrolla el maestro cubano Noel De La Cruz acá en esta Caracas donde parece que nada ocurre pero que si la pulsamos, expresa múltiples coordenadas en un afán de ser cosmopolita, dinámica, ajetreada, pujante y cambiante más allá de sus altibajos de seguridad, alocado frenesí de colas y citadinos que van y vienen de acá para allá inmersos en su cotidianidad laboral, personal e íntima. Ya son varios años que este teatrista trabaja calladamente con su colectivo Prometo en diversos ámbitos formando desde su perceptiva profesional a generaciones de actores y actrices que reciben el beneficio de su experiencia y saber. En el marco de esta muestra, confronté su labor: una versión de la inmortal pieza literaria del humanista italiano del s. XIV, Giovanni Bocaccio y una puesta en escena que causó agrado en buena lid a toda la platea. Pero también me permitió aproximarme -por vez primera- a su trabajo como formador, hombre de teatro y persona que hace vida en este país. Su personal esfuerzo de tomar una parte de esos cuentos picantes, eróticos como exultantes del mundo renacentista europeo del quintecento a veces voluptuoso en su antropocentrismo pero a veces tocado por la devastadora peste, se sumó en un compendio de deseos, placeres y sentir humano del hombre con la puerta abierta a la vida y renegando la hoz pertinaz de la vejez y la muerte. En forzado encierro ese humanista como lo fue Bocaccio supo poner el toque del placer hedonista y sensualidad picante tras esas microhistorias que, aun en pleno s. XXI son capaces de ruborizar a los pacatos de espíritu, cuya moral “cristiana” los tensa y estira como si estuviesen a la vista de una cámara para sacar a confesiones a los herejes de la carne. Una versión sin pretensiones de convertirse en más eficaz que la propia literatura de donde parte; y sin embargo, logra sintonizar ese goce de la juventud ante la sonrisa de la vida. Trabajo textual que no es el asunto de esta nota sino pretexto que permite radiografiar la labor formativa de La Cruz con una veta de buenos histriones y que enmarcados en un grato espectáculo despojado de las pesadas escenografías, con algún que otro hilo suelto en lo histriónico pero que ostentaba solvencia escénica hizo aplaudir a una sala casi a reventar. Trabajo pulcro que no escondió sus debilidades sino que las exhibió con claridad porque en ese “desde” y “en la escena” es donde la debilidad técnica compositiva tiene que asumir el oficio actoral cuando este se moldea bajo la fragua del público. Por ende, el trabajo de conjunto que se le vio con esta versión del Decamerón permite expresar que es maleable al sentido de recepción ortodoxo y más aun, que el calor de trabajo en la faceta de ensayos puede ser mejorable a pesar que lo visto ya tenía su lustre intrínseco. Actores y actrices que eran muchos como para emitirles unas discretas líneas. Todos en fogosa actitud y desenfado externo. Unos más comprometidos en hilar fino su tiempo interno, filigrana expresiva, ductilidad gestual, percepción espacial y capacidad de interrelación. Otros más propensos a saberse en grupo y no como intérpretes aislados que buscan refugio en su capacidad técnico artístico o en su agradable aspecto exterior. En resumidas cuentas, un espectáculo que aun con más fogueo, sabríamos intuir que lo amoldaran para el goce del “monstruo de mil cabezas” que el público. COCHICIENTA Batahola Grupo Cultural provenientes del estado Portuguesa bajo la producción general de Mayeli Delfín, dirección de Manuel Manzanilla y con el aceitado staff actoral conformado por Elizabeth Prato, Mayelli Delfin, Elvis Collado y Rubén Rodríguez consolidó un trabajo infantil sabroso, divertido, agudo y crepitante de energía capaz de hacer reír a grandes y chicos. Con Cochicienta la archi conocida trama de “La Cenicienta” queda hecha trasmutada en una historia que tiene toques ácidos, marcas de agua de amperaje cínico y con una mordacidad que a veces es más incisiva de lo que expone. Un trabajo para todo público más que una pieza para niños que armado con eficacia de sus recursos plásticos, escenográficos, de vestuario y musicalización, toma la versión clásica y la conforma en un todo donde el reto quedaba puesto a la orden de un grupo que debe saberse acoplado en articular desde lo coreográfico hasta el doblaje de canciones, desde la personal histriónico con el papel que le toca representar hasta la capacidad de proyectarse en sus compañeros de viaje escénico y tocar con gracia, simpatía y buen “feeling” la receptividad de todo aquel que los esté viendo. Batahola es consistente como colectivo ya que en otra oportunidad se les constató otra producción (“¡Hola, público!” del dramaturgo Levy Rossell Daal) la cual estuvo fuera de serie desde mi personal recepción. Ello indica que su tránsito creador y su búsquedas teatrales no se marcan por lo eventual espectacular sino por el derrotero que conforme: calidad, entrega, investigación y un giro a lo que ya parece ser hábito en otras agrupaciones de lo que se debe exhibir para los niños (as) venezolanos. Con Cochicienta la muestra que armó IIAVE en este casi moribundo Octubre ganó sonrisas, aplausos y ese sabor que un buen grupo puede distribuir a cada uno de los que fuimos parte de la experiencia de haberlos confrontado. Ojala que sigan así porque será uno de los colectivos que marcará su rúbrica en el teatro que se espera, el teatro que se aleja del acartonamiento de fábulas, sandeces mediáticas y que con clara sintonía al tiempo que se vive, insufla de buenas y positivas cosas para nuestra idiosincrasia teatral. PEDIDO DE MANO Cuando la calle o un espacio comunitario demanda de un grupo no solo capacidad de comunicar sino de entrar en sintonía con el hálito de quienes celebran el acto cuasi litúrgico que proporciona el teatro, entonces, aparece la comunión, la magia, la conexión, la empatía. Eso lo constaté al ver como el grupo Arlequín del estado Carabobo bajo la dirección de Maritza Mendoza y con adaptación efectuada por William Urdaneta para la pieza Pedido de mano del dramaturgo ruso Anton Chejov se convirtió en un sabroso momento que abrazo a los espectadores en un grato círculo a pesar que el quejumbroso clima parecía llorar y aguar la convocatoria. En una comunidad del populoso sector del 23 de Enero, esta versión llanerizada y con mucho de afrodescendiente, situó una historia que se hizo nuestra desde cualquier ángulo que se le mirase. Lo jocoso se hizo patente, la trama confiablemente cercana más allá de los tonos, giros lingüísticos y sentido de lo popular; gracia y soltura se emanó desde las composición actoral dada por Luís Suárez, Rina Reyes, Lisbeth Rojas, Richard Morales, Noelis Pérez y Luís Sequera quienes en conjunto y de forma separada, captaron a conformidad con lo espontáneo del goce del actuar. El público que los vio, agradeció de forma rápida sus dones de creadores porque en ellos hubo emoción, soltura, capacidad de resolver, entrega en los papeles y sobre todo, pasión. Una petición de mano que se quedo con el cuerpo del aplauso general.

Publicado por Carlos E. Herrera Caracas en el blog: http://bitacoracritica.blogspot.com

Rinconada, Altagracia y Unearte celebran La Fiesta de los Invisibles este domingo

En la Junta Comunal Cacique Tiuna de la Rinconada la agrupación La Maleta Mágica deleitará a los asistentes con “las formulas del abuelo” a las 10:00 am, para continuar con “La abuela” del Grupo Entremimos. En la Vuelta al Fraile de Antímano, se presentará a las 03:00pm la agrupación Don Quijote con “Pepito y el Lobo” y en la Casa comunal Villa del Sol de la parroquia Altagracia la Maleta Mágica presentará “Las formulas del abuelo” a las 03:00pm.

Por su parte La plaza Armando Reverón de Unearte se llenará de luz y color desde las 11:00 am con la presentación de teatro aéreo “Suenos Trotantes” del grupo Ciane, “Expresión Mágica” de Sociedad Urbana, “Cortocirqyto” de Gonzo Velazco, “Historia de los cuatro Vientos” de Babalawos de Perú, “El Panadero y el diablo” de Teatro Nacional de Guiñol de Cuba y “La Abuela” de Entremimos.

De igual forma a las 06:00pm, en la Sala Altosf del Sótani1 de Parque Central la compañía Regional de Portuguesa presentará “Amalivaca”.

Diversión para niños y adultos de San Agustín y el Valle

Este sábado 10 de octubre la gran Fiesta teatral de los invisibles toma San Agustín en el Teatro la Alameda y la Av. Sur 21, así como el sector la Panamericana del Valle.

En la vibrante parroquia de San Agustín la Fiesta de los invisibles dice presente. Desde las 10 de la mañana en el Teatro la Alameda de San Agustín del sur, grandes y chicos podrán disfrutar de teatro de calle y títeres. Abre esta serie de presentaciones el grupo Tierra Fértil de Carabobo con “El rey de casi todo”, seguido del grupo peruano Babalawos con “Historia de los cuatro vientos” y “Un día en el reino de Bambina” del grupo IIAVE.

Por su parte, en la Av. Sur 21 de Parque Central la programación empieza a las 11:00 am con la presentación del grupo Sociedad Urbana de Carabobo con “Expresión Mágica”, para continuar con el Teatro Nacional de Guiñol con “el Panadero y el Diablo” y la obra ecológica “Don Basurón y Doña escoba”, así como el grupo Tierra Fértil con “El Rey de Casi Todo” y Gonzo Vezco con su “Cortocirqyto”. Mientras que a la 1:30pm, el Sector La Panamericana del Valle recbirá la visita de Don Quijote y su “pepito y el Lobo”. A las 8:00 pm, en la Sala Altosf del sótano 1 de parque central se presentará el grupo Altosf con “Por Haberlo visto”

Caricuao, Catia plaza Venezuela y Parque Central, dicen ¡yo lo vi!

Este Viernes 09 de octubre le toca el turno a las parroquias Caricuao, Sucre y el Recreo de presenciar el trabajo de las agrupaciones Don Quijote, Ciane y el Teatro Nacional de Guiñosl de Cuba. Asimismo, se presentará el grupo Babalawos de Perú en la Casa del Artista y En la sala Altosf el grupo homónimo presentará su recitado en teatro “Por Haberlo Visto”, dirigido por el maestro Gregorio Magdaleno. En la U.E Guayana Esequiva de Caricuao, la agrupación Don Quijote de Barinas presentará “Pepito y el Lobo” a las 03:00 pm. Por su parte, La Urbanización Simón Bolívar, bloques 10 y 16 de Catia recibirán la visita del Grupo Ciane y su espectáculo aéreo “Sueños Trotantes”, Mientras que en Plaza Venezuela se presentarán a 03:30 pm. Los grupos de títeres internacionales Babalawos de Perú y Teatro Nacional de Guiñol de Cuba con las obras “Historias de los cuatro Vientos” y “El panadero y el diablo” respectivamente. Como parte de la programación en salas convencionales en este día, a las 2 pm. la Sala Doris Wells de la Casa del Artista, recibe a la agrupación Babalawos de Perú quien estrenará su obra de títeres “Historia de los Cuatro Vientos”, de igual forma a las 06:00pm en la Sala Altosf del sótano 1 de Parque Central se llevará a cabo una muestra de arte corporal, body paint y estatuismo, para dar paso a la presentación del grupo Altosf “Por haberlo visto” un recitado en teatro dirigido por el maestro Gregorio Magdaleno.